
Hay diferentes formas de agrupar el teletrabajo:
El domicilio es el principal centro de la persona teletrabajadora, tanto si actúa por cuenta propia o ajena. Una parte del domicilio se destina específicamente a funciones de oficina, con los recursos habituales en una oficina como una mesa de trabajo, teléfono profesional, fax y ordenador, además, por descontado, de acceso a la red de telecomunicaciones.
Las personas teletrabajadoras que practican el trabajo itinerante no tienen un puesto de trabajo físico claramente identificado. Equipadas con un teléfono móvil y/o un ordenador portátil, su oficina está donde hay la conexión telefónica adecuada (o cualquier sitio si utilizan las comunicaciones sin hilos). Su trabajo es independiente del lugar donde se lleva a cabo.
Se trata de teletrabajo que se lleva a cabo en una oficina distante del centro de trabajo habitual. Incluye tanto actividades individuales como equipos enteros de trabajo. En estos casos las personas teletrabajadoras acostumbran a tener acceso remoto a los ordenadores de la sede central de la empresa de manera que no hay ninguna diferencia entre trabajar en la empresa o en la oficina a distancia.
Se trata de una extensión del término "telecottage" o telecentro rural y está relacionado con estilos de vida y preferencias. Un vecindario digital es una comunidad entera dirigida a estilos de vida y de trabajo del futuro. Toda la población está conectada y cada casa se encuentra totalmente equipada con una red interna conectada a través de banda ancha con la red global.
Se trata esencialmente de hacer negocios por medio de la red. Utiliza las TIC adelantadas (como Internet) para vender y comprar productos o servicios, para reforzar las relaciones con el cliente y para llegar a mercados físicamente lejanos sin la sobrecarga de presencia física local.
Aunque el concepto presenta muchas similitudes con el comercio electrónico, éste último se refiere más bien a las transacciones efectivas, como es el hecho de recibir o gestionar un pedido. El telecomercio, en cambio, comprende todos los aspectos del ciclo de venta y de la relación comprador-vendedor. Incluye, por ejemplo, el anuncio de nuevos productos y de servicios a potenciales clientes a través de Internet, el hecho de proveer medios para hacer el pedido y posibilitar el pago a través de las redes electrónicas, así como ofrecer soporte en línea y sobre todo mejorar la relación con el cliente (por medio de correo electrónico o a través de comunidades electrónicas).
Las actuaciones basadas en la telecooperación o teleactividad representan la aplicación de las TIC en el ámbito individual o de las organizaciones y hacen posible reforzar la relación, la información y la colaboración mutua. El trabajo de equipos virtuales a través de la red es un buen ejemplo. Se trata pues de la colaboración entre diferentes individuos dispersos para crear una red y cooperar en la consecución de un objetivo común. A medida que esta cooperación se convierta en más habitual y más formal podremos hablar de organizaciones virtuales.
La telecooperación o teleactividad comporta nuevas habilidades e introduce cambios en las organizaciones. En concreto, los flujos de información y comunicación que provienen de la organización jerárquica tradicional pierden importancia y las barreras de la comunicación se disuelven más allá de los límites de la organización.
El trabajo principal de la persona es en la oficina de la empresa por la cual trabaja, pero de forma irregular o puntual trabaja desde casa: en estos casos acostumbra a disponer de pocos equipos de oficina en casa.
También es el caso de la persona que, aparte de dedicarse puntualmente a un trabajo de teletrabajo en casa suya, a la vez tiene un trabajo tradicional.
El teletrabajo es regular y se combina con el trabajo en la empresa. Normalmente la persona trabajadora dispone de más equipos tecnológicos en casa, se mantiene el vínculo con la empresa pero de una forma diferente, se parece más a una relación entre cliente y proveedor.
La persona se dedica a tiempo completo a trabajar en casa. Es la única forma laboral, como máximo, visita puntualmente la oficina, en caso de que no sea una persona autónoma, por lo tanto dispone de todos los equipos necesarios para trabajar en casa.
Dentro de la modalidad de trabajo en el domicilio hau dos posibilidades:
Las profesiones liberales teletrebajables son aquéllas que principalmente realizan tareas relacionadas con el tratamiento de datos y también aquéllas que suponen una labor de estudio y diseño.
En este grupo encontramos diferentes situaciones:
AODL Autoocupación Autorizaciones de residencia y trabajo Autónomos Ayudas, subvenciones CIFO Carnets profesionales Carta de presentación Conocer los empleos Cursos de formación Demandantes de ocupación El Currículum Vitae Empresas Entrevista Escuelas taller, cases de oficios, talleres de ocupación Formación Inmigrantes Jóvenes La prestación por desempleo Legislación Licitaciones Licitaciones Los consorcios territoriales Mayores 45 años Mujeres Noticias Nuevos Yacimientos de Empleo Ocupación Ofertas de empleo Oficinas de Trabajo Personas discapacitadas Personas trabajadoras Pregunta frecuente Proceso de selección Pruebas de selección Renovación de la demanda Servicios de formación Tipos de contratos Trabajar en el extranjero Trabajar en la Administración ¿Dónde encontrar trabajo?